Sobre Alicia

Soy Alicia Rubio, riojana de nacimiento y madrileña de adopción.

Profesora de secundaria, licenciada en Filología Clásica por la Universidad de Salamanca a la que la LOGSE acabó abocando a oposiciones de Educación Física ante la progresiva desaparición del latín y el griego. He dado clases de esa materia hasta que una lesión lumbar, consecuencia de un accidente de moto, me ha impedido seguir en el gimnasio. Ahora doy clases teóricas de lo que puedo, o me dejan, relacionado con las materias denominadas “de letras”.

Casada y con tres hijos, los problemas que tuve por ser madre objetora a Educación para la Ciudadanía me llevaron a contactar con  Profesionales por la Ética. Gracias a ellos se ganó un recurso contencioso-administrativo a la Comunidad de Madrid contra las injusticias sufridas por mi hija a consecuencia de su objeción de conciencia ante una asignatura ideada para el adoctrinamiento en género, entre otras cosas. Desde entonces colaboro con esta asociación defensora de la libertad educativa de los padres.

Comencé a recopilar información variada sobre la ideología de género, causa de que estudiara a fondo esta teoría de la naturaleza humana desde sus diversos ámbitos (ético, legislativo, educativo, antropológico, biológico, neurofisiológico…) y viera unas líneas de implantación totalitaria de políticas liberticidas basadas en datos falsos que afectaban las relaciones personales, la familia  y la sociedad.

A raíz de todo ello escribí el libro “Cuando nos prohibieron ser mujeres …y os persiguieron por ser hombres”  y he participado como ponente en diversas jornadas, mesas redondas y conferencias sobre muchos de los aspectos de esta ideología. También he sido perseguida y acallada mediante algaradas por lobbies homosexualistas, feministas y partidos de ultraizquierda, víctima de un linchamiento sin precedentes en un estado de derecho por decir lo que veo, pienso y opino con datos y razones.

Una vez constaté que todos los partidos políticos están metidos, de una forma u otra, en los beneficios económicos y los privilegios legales que la implantación de esta ideología supone, me afilié a Vox donde colaboro en lo posible por tener una representación parlamentaria, imprescindible para empezar a devolver la cordura a las leyes erradicando la ideología y los prejuicios que las hacen inoperantes, e incluso lesivas para los ciudadanos pese a no mejorar nada de lo que dicen querer mejorar.

Tertuliana eventual y colaboradora de programas de radio (Sin Complejos en EsRadio, El gato de la Mañana en Radio Inter) y televisión (Intereconomía  y “Locos por la Cordura”), aficionada a la recreación histórica de la Guerra de la Independencia y dedicada a la defensa de las tradiciones pertenezco a asociaciones madrileñistas e histórico- recreativas de época napoleónica.

He escrito varias novelas aunque solo he podido publicar una de ellas, de humor de ambiente madrileño, ” Los mantones de Doña Teodora” en la editorial Imágica.

Acostumbrada a pensar en libertad, no me resigno a que me impongan un pensamiento único y una moral estatal con las que no puedo estar de acuerdo.  Tengo razones para no estarlo y todavía me asiste el derecho humano fundamental a la opinión y la discrepancia. Mientras haya un resquicio de libertad para poder explicar lo que pienso y por qué lo pienso seguiré luchando contra los intolerantes y los censores del pensamiento.

Toda la ayuda para difundir lo que está pasando es bien recibida.